Este viernes 27 de enero, la Orquesta Sinfónica de Aguascalientes celebró en el Teatro Aguascalientes el primer concierto de la primera temporada de 2012 con la magistral participación de Enrique Bátiz como director invitado y la delicada factura como solista a la guitarra de Roberto Aguirre Guiochín.
Enrique Bátiz nació en la Ciudad de México en 1942. Era un niño prodigio musical. A la edad de cinco años ofreció su primera actuación pública al piano. Trabajó como director en la Orquesta Filarmónica de la Ciudad de México, La Orquesta Filarmónica del Estado de México y la Royal Philharmonic Orchestra. En 1971 fundó la Orquesta Sinfónica del Estado de México. Ha logrado llevar a la OSEM, y con ella, la música mexicana de concierto a espacios tan dispares como la Republica China, Alemania, París, Varsovia, España o las más importantes ciudades de los Estados Unidos.
Desde la primera pieza la obertura-fantasía de Romeo y Julieta de P. I. Tchaikovski, el público asistente pudo certificar la gran integración que se dio entre el director invitado, que ya había dirigido a la orquesta en anteriores ocasiones, y la agrupación, logrando convertir la pieza del compositor ruso en una delicada obra conocida por sus melodías sencillas aunque intrincadas en ocasiones y que siempre resulta agradable escuchar.







